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domingo, 2 de septiembre de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
viernes, 10 de agosto de 2012
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Novedades
Planeta es un ejercicio
conceptual donde apostamos al terroir, a expresar la tipicidad de una cepa y
una sola viña.
La filosofía de esto, implica
vivir la viña, interactuar con ella, guiarla a veces y dejarse sorprender otras…
como un matrimonio. Dando como fruto, a nuestro vino, lleno de estrellas,
lluvias y soles, lleno de cuidados, pensamientos y corazón.
Planeta es una apuesta a mostrar
identidad.
Planeta Malbec es muy elegante y
fragante, viene cargado de frutos rojos frescos, como grosellas, moras y
frambuesas, con ligeros toques de bosque húmedo y notas ahumadas. Se cosecho y
vinifico a mano en tanques abiertos de setecientos kilos, con cuidados durante
las veinticuatro horas del dia durante toda su fermentación, se crio en
barricas de roble blanco por siete meses.
Planeta Cabernet Sauvignon como
dice su nombre es salvaje, tiene esencia de tierra y recuerdos de viña, es muy
especiado y mineral, como una fruta muy roja y limpia en el fondo. Es el clásico
mas reconocido en el mundo y aquí demuestra porque es el Rey, aunque eso si ,
un Rey Ensenadense. Se cosecho y vinifico a mano en tanques abiertos de
setecientos kilos, con cuidados durante las veinticuatro horas del dia durante
toda su fermentación, se crio en barricas de roble francés por siete meses.
Planeta Petite Verdot tiene una
elegancia sobria, es intenso y perfumado, quizá el mas frutal de las típicas variedades
de Pomerol en el valle de Guadalupe, un maravilloso hallazgo. Se cosecho y
vinifico a mano en tanques abiertos de setecientos kilos, con cuidados durante
las veinticuatro horas del dia durante toda su fermentación, se crio en
barricas de roble francés por siete meses.
Planeta Barbera viene del sur de
Ensenada, de un lugar llamado Llano Colorado, por sus arcillas rojas; sorprende
por su potencia y ligereza, tiene una alegría contagiosa, lleno de aromas de
manzanas rojas confitadas, con un final muy terso, grato y persistente. Se cosecho
y vinifico a mano en tanques abiertos de setecientos kilos, con cuidados
durante las veinticuatro horas del dia durante toda su fermentación, se crio en
barricas de roble blanco por siete meses.
Planeta Nebbiolo viene del sur de
Ensenada, de un lugar llamado Llano Colorado, por sus arcillas rojas; sorprende
por su potencia y taninos tersos y dulces, como un gigante enamorado. Se cosecho
y vinifico a mano en tanques abiertos de setecientos kilos, con cuidados
durante las veinticuatro horas del dia durante toda su fermentación, se crio en
barricas de roble blanco por siete meses.
Planeta Tannat tiene una gran
potencia sin embargo logra expresar esto de forma sobria y elegante, es intenso
y perfumado, con una boca redonda y muy persistente. Se cosecho y vinifico a
mano en tanques abiertos de setecientos kilos, con cuidados durante las
veinticuatro horas del dia durante toda su fermentación, se crio en barricas de
roble francés por siete meses.
Planeta Syrah es muy intenso,
lleno de licorice y violeta, en un fondo de tostados y especias que lo hacen
inolvidable. Se cosecho y vinifico a mano en tanques abiertos de setecientos
kilos, con cuidados durante las veinticuatro horas del dia durante toda su fermentación,
se crio en barricas de roble blanco por veinticuatro meses.
Todos los PLANETAS provienen del
Valle de Guadalupe, en Ensenada, Baja California, México.
TODOS ESTAN EN BACUS VEN A BUSCARLOS
=)
jueves, 9 de agosto de 2012
Jose Luis Durand
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Reseñas
Parte
chileno, parte peruano y ahora también parte mexicano, este enólogo llegó a
nuestro país para quedarse. Vino a México como parte de un proceso de selección
de Domecq, en 2000, tras lo que se quedó con el puesto y de la mano de asesores
de talla mundial, se encargó de llevar a la gran casa productora en una
búsqueda seria por la calidad: desde el viñedo hasta la botella.
El valle
de Guadalupe le abrió los ojos y la mente a variedades y complejidades a las
que no se había enfrentado, y de allí nació su rebeldía.
Después de conocer e
implementar estrictos procesos de control de calidad, este autoproclamado nerd crea la etiqueta ICARO, magnífico
exponente de la viticultura nacional.
Ícaro
quiere volar cerca del sol y lo hace desafiando incluso su propia
supervivencia, sólo para encontrar que es humano al fin. En Ícaro José Luis
vierte sus ímpetus y deseos de lograr el vino perfecto, de acuerdo a la
realidad que le presenta cada añada; y comienza así un proyecto de exploración
de los valles bajacalifornianos, cristalizado en productos realmente
sorprendentes como MarElla, Enzo, Enzo lado B, Otello, COCO, 15 líneas, Mirlo,
Marcel, Equus Norte 32 y PLANETA
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